sábado, 12 de noviembre de 2011

"...al verlo, se compadeció de él."

Hoy en día en educación... no, no voy a hablar de las reformas que muchos queremos... en educación, a diario, hay momentos que dejas de enseñar, de ser profesor de lengua, sociales o lo que te toque impartir a cada hora. Todos los días, en mayor o menor medida tienes que apartar la profesión y hablar de la sociedad e icluso comentas con algunos alumnos un partido de fútbol o un programa de la tele. Y hay momentos de tutor en donde el alumno te pide algo más importante que el no sé estudiar, no sé organizarme... Ayer, con lágrimas en los ojos, un alumno me preguntó desesperado qué es la felicidad. No hace falta que cuente qué pasó antes. Esa imagen del alumno y su voz desgarradora te sacuden como un golpe seco en plena cara. Y lo natural ante ello es que tu cuerpo reaccione con latidos más fuertes, más rápidos... es la compasión. Ese estado de excitación que produce la lástima conmueve, y hace que en el mundo siga habiendo milagros. Ojalá los momentos que pase con ese alumno sirvan para que no me vuelva a compadecer de él. Ojalá se haga el milagro, como el de Emmanuel Kelly


No hay comentarios: